Tool – Lateralus (2001)

Tool_band_promopic_2006Siempre hay bandas o discos que quiero poner en el blog, pero muchas veces siento que me superan, o que están más allá de mi capacidad de hacerles una reseña que valga la pena, o al menos que sean interesantes para leer.

Y dentro de esas bandas que van más allá de mi capacidad, sin dudas que Tool debe ser de las más altas en la lista. Y por eso tardó tanto tiempo en aparecer por acá…
Pero si vamos a intentarlo, que sea con su mejor disco.

La banda encabezada por Maynard James Keenan, antes de sus días como cultivador de uvas y fabricante de vinos, empezó allá por 1991/92 como un grupo decididamente de “Rock Alternativo”, por llamarle de alguna manera. Y eso lo podemos escuchar en su primer EP, “Opiate” (1992) y en su primer álbum, lanzado en 1993, “Undertow”, donde a pesar de aparecer detalles más complejos que en “Opiate”, el sonido aún no tenía un claro enfoque hacía el llamado “Metal / Rock Progresivo”.

Ya desde sus comienzos se veía que la banda apuntaba a otra cosa que lo que sacudía los canales de música y las radios de aquel entonces. Dentro del todo el grunge y revival punk, Tool tenía una propuesta decididamente pesada, pero quizás sin sonar tan complejo como lo que vendría en sus discos siguientes.

Ya para 1996 la banda comenzó a ser más experimental y “prog” expandiendo ese sonido pesado con cosas más técnicas y díficiles de asimilar en una primera oída. En el mencionado año, Tool editó el clásico “Ænima”, que comenzaba a ser “distinto” ya desde su título y elaborada tapa holográfica, con la caja de humo y el ojo que rotaba 360°. “Ænima” fue un álbum que sin dudas desafío al “Rock” normal de aquella época, dejando temas clásicos como Stinkfist, Eulogy, Third Eye, H.… Pero siempre me “molestó” que el álbum tuviera tantos temas de relleno dentro de las canciones propiamente dichas. Pero más allá de esa pequeña crítica, “Ænima” sin dudas fue un disco mucho más elaborado que “Undertow”, donde se nota que todo tuvo un trabajo mucho más extenso y complejo, con canciones largas que tardan en desarrollarse, pero finalmente se expanden en una totalidad absoluta.

Tras ese exitoso 1996, el año del despegue y la masividad, la banda estuvo CINCO años para volver con el disco que les traigo hoy. La razón de la demora (aparentemente) fue por una disputa casi eterna con su discográfica (No me acuerdo si por un tema de dinero o algo así). Y en esos 5 años, la escena musical, y la industria propiamente dicha, habían cambiado. Y justo en ese 2001 fue la época de furor causada por la llegada de Napster, que a la larga iba a cambiar las reglas de la industria de una manera total. Y la banda nunca ocultó su enojo por la “destrucción” de la industria, considerando que los primeros perjudicados eran los artistas. Y para joder un poco, unos meses antes de la edición de “Lateralus” dijeron que el disco se iba a llamar de otra manera, con títulos falsos y todo. ¿Y qué pasó? Todo Napster se inundó de canciones falsas con esos nombres. Tool, trolleando con ganas y, en cierta manera, riéndose un poco de la gente.

Y cuando parecía que NUNCA iba a salir el disco (Bah, lo mismo que parece cada vez que la banda va a editar algo), en Mayo de 2001 “Lateralus” llegó a las bateas… y al puesto 1 de Billboard. Y lo primero que vimos / escuchamos del álbum fue el single Schism, que ya había salido unos meses antes, y fue el primer aviso de que el sonido del disco no iba a ser “Ænima Volumen II”. Schism es una canción que tiene incontables cambios de ritmos y patrones extraños, que van cambiando durante los 7 minutos del tema. Y pesar de ser una canción larga, digamos que está en promedio con el resto del disco. “Lateralus” es un álbum que dura casi el máximo tiempo permitido para un Compact Disc, exactamente 78:58, y si dividimos eso por 13, contando 3 temas de menos de tres minutos…

Schism quizás sea el tema más “vendible” del disco, y tal vez por eso fue el primer corte del álbum. Pero después vino el favorito de todos nosotros. Y claramente saben que me refiero a Parabola. PERO, yo no concibo la existencia de ese tema sin la canción que la antecede, originalmente llamada Parabol. Y la transición entre una y otra, y cómo pasa de ser una canción ambiental, suave, al sonido metalero y progresivo, hay que escucharla para creer.

“Este cuerpo que me contiene me hace acordar a mi propia mortalidad. Aferrate a este momento. Recuerda que somos eternos. Todo este dolor es una ilusión”.

No es fácil crear una música tan compleja, pero que a la vez sus estribillos sean tan pegadizos y cantables. Y que encima de eso, las letras de Maynard estén a un nivel superior, y quizás Parabola sea una de las mejores que escribió. Dolor, vida, cuerpo. Todo en 6 minutos.

Y por las dudas. El video dura 10 minutos, con los dos temas en uno:

Avanzando unos temas hay uno que capaz pueda pasar desapercibido, o no diga mucho, pero es mi canción favorita del disco, y es la que da comienzo a la “trilogía” final. Digamos que sería una especie de Planet Caravan de Black Sabbath, al menos en el estilo. Y todos habrán adivinado que hablo de Disposition. Con una letra de sólo dos frases: “Mention this to me, and watch the weather change”. Me acuerdo que una vez la escuché 30 seguidas (En serio) y fue un momento místico más o menos. Dicen que hay canciones con las que hay que cerrar las ojos y disfrutar. Bueno, Disposition sin lugar a dudas es una de esas. Pocas bandas pueden lograr que uno se sumerja en su música y evocar imagenes y sensaciones en sólo 5 minutos. Es totalmente imaginable ver el cambio de clima con este tema de fondo y sonando y sonando. Sería inconcebible, para mi, “Lateralus” sin este tema, que además de ser el momento de paz, es una especie división dentro del disco, y el comienzo de la trilogía que completan Reflection y Triad.

No es el video oficial (porque no tiene), pero tan mal no quedó:

Luego nos queda la mencionada Reflection, es el tema más largo de “Lateralus”, con unos simpáticos 11 minutos. El tema empieza como la continuación de Disposition, con una introducción instrumental de casi 4 minutos. Reflection es un tema que tiene una de las mejores que haya escrito Maynard. Cuando parecía que la canción moría siendo un tema que amenaza con arrancar y nunca lo hace, llega Maynard, y con él, la banda completa:

“En mi momento más oscuro, sollozando y en posición fetal
La luna me cuenta un secreto.
Es mi confidente.
Tan llena y brillante como yo, esta luz no es mía
Y un millon de reflejos de luz pasan sobre mi
Una fuente brillante y sin fin
Ella resucita a los que no tienen esperanza
Sin ella seríamos satélites sin vida a la deriva”

Y todo lo que hay que hacer, debe ser hecho antes de ser consumidos por el dolor, “Antes de que sea tarde para dejar atrás este lugar tan negativo, ciego y cinico”

Y el tema lentamente se desvanece, frágil como empezó, dando lugar a lo que para mi es el final del disco (aunque no lo sea), con la instrumental y desquiciada Triad. Y no es el final porque como tema 13 está el llamado Faaip de Oiad, que creo que significa “La voz de Dios”, aunque no me acuerdo en qué idioma. Y realmente sigo pensando en que es una “canción” innecesaria, y al menos YO no entiendo qué suma al disco, o que tiene que ver con la idea general. Son como 3 minutos con un fondo musical totalmente enfermo, sonando sin forma, pero muy ruidoso, sobre el que la banda puso una llamada de un ex empleado de área 51 (o eso decía la persona) que hizo a un programa de radio, en la que contaba los malvados planes del gobierno con los extraterrestres, hasta que la llamada se cortó sin explicación alguna y de forma muy misteriosa. Quizás de haberlo escuchado en su momento, en la radio, en vivo, hubiera sido distinto, pero como canción me parece que no suma ni aporta nada, PERO hay que reconocer que el tema asusta un poco, y el final abrupto está bueno en serio. Faaip de Oiad quizás sea lo más parecido a esos interludios que inundaban “Ænima”.

Pero es como decía lo de Parabola sin Parabol. Uno ha escuchado el disco tantas veces que llega a la conclusión de que “Lateralus” es inconcebible si le faltara cualquiera de sus temas. Aunque aporten algo o no, sean largos o cortos. Es un disco íntegro, completo, absoluto y eterno. Y dura 79 minutos. Y a diferencia de muchos discos, la duración extrema no es algo forzado por el hecho de ser largo. NO. “Lateralus” dura exactamente lo que debe durar. Y les digo algo: Y no es joda, el disco se siente “corto”. Es decir, jamás parece que durara una hora y veinte minutos. El disco ofrece tanto que el tiempo vuela. Y cuando pasa eso todos sabemos que estamos ante una obra maestra.

Y “Lateralus” siempre será la obra cumbre, insuperable, de Tool. Y pensar que se cumplieron 15 años de su edición. Y sigue sonando como si hubiera salido ayer.

Si no han escuchado esto, es un momento perfecto para hacerlo.

PD: Miss Salander. Cumplí con el post. Lo prometido es deuda =D

Y perdón por la foto del post, pero casi no hay fotos pasables de la banda….


lateralus
01 • The Grudge (8:36)
02 • Eon Blue Apocalypse (1:04)
03 • The Patient (7:13)
04 • Mantra (1:12)
05 • Schism (6:47)
06 • Parabol (3:04)
07 • Parabola (6:03)
08 • Ticks & Leeches (8:10)
09 • Lateralus (9:24)
10 • Disposition (4:46)
11 • Reflection (11:07)
12 • Triad (8:46)
13 • Faaip de Oiad (2:39)

(MEGA – 320kbps)

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I don't feel alright in spite of these comforting sounds you make

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